Institución del matrimonio

Hace unos días, fuimos mis amigos y yo a San Francisco unos días, para visitar a otro de nuestros amigos que ahí reside desde hace ya varios años y a quien visitamos con frecuencia, ya que  aquella ciudad californiana es una que realmente tiende gustar a la mayoría de las personas por muchas diferentes razones.

Al estar en el avión de un vuelo de Interjet,  tuve que sentarme hasta la parte de atrás, debido a que ahí fue donde me tocó, sentado detrás de una pareja relativamente joven,  que parecían estar en un desacuerdo entre ambos desde que entraron al avión; sin embargo, era imposible decir con certeza, ya que intercambiaban pocas palabras.

Sin embargo, al avión despegar, la pareja comenzó a discutir en voz baja, aunque era imposible no escuchar, debido a que me encontraba justo detrás de ellos, algo que me puso en una posición un tanto incómoda, ya que nunca me ha gustado escuchar a personas discutir, probablemente debido a que cuando era pequeño y durante toda mi vida, mis padres peleaban mucho, algo que siempre causaba un efecto de alta tensión en mi.

Naturalmente, desde el primer instante de la conversación pude ver cuál era el problema que hacía de esta pareja una entidad en desarmonía y que era lo que los volteaba el uno contra el otro, un tema que interfiere en la felicidad de muchas parejas en el mundo. El tema del dinero.

Este es un tema por el que muchos casados discuten entre sí y del que advierten fuertemente a los solteros antes de hacer ningún compromiso, muchas veces otorgando el famosísimo consejo de aquellos quienes han vivido a aquellos quienes apenas comienzan: “Nunca te cases”.

Esto se debe, en gran medida, a que muchas personas en el mundo no saben o no entienden la naturaleza del matrimonio y lo fácil que es, sobre todo en nuestros tiempos modernos, que las cosas salgan tremendamente mal, siendo esto una de las mayores causas de infelicidad en el mundo.

El no saber bien cómo funciona el matrimonio a su vez impulsa en los corazones de muchos falsas expectativas sobre esta institución, que por tantos años ha puesto orden en el mundo, aunque ahora esta siendo destruida por los ideales modernistas y por la globalización en todo su esplendor.

El matrimonio, si es que lo analizamos objetivamente, es una institución muy sencilla, que consiste en hacer de los intereses personales de una pareja intereses comunes, intereses que sólo se fusionaran mediante la vía del dialogo y la comunicación.

A su vez, los intereses en común por sí mismo no son nada si no tienen el compuesto de la compresión, un elemento clave en muchas situaciones, especialmente cuando el dinero falta.

De no ser así, es cuando el amor sale por la ventana cuando la pobreza toca la puerta.

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