El mueble consentido del hogar

Cada quien puede tener su habitación favorita de la casa. Quienes gustan de dormir hasta bien entrada la mañana o de ver la televisión desde la comodidad de la cama (lo cual no es muy recomendable, según los expertos en descanso), sin duda elegirán la recámara. Los fanáticos del buen sazón disfrutarán su tiempo en la cocina y harán lo posible por equiparla con lo mejor en aparatos y utensilios. Y, claro, si se tiene la fortuna de contar con una biblioteca en casa, ésta será el lugar preferido de los amantes de la lectura.

En gustos se rompen géneros, dice la conocida sentencia popular. Sin embargo, hay una estancia que, si no es la gran favorita de todos, sí es una de las más apreciadas y también de las que reciben mayores cuidados y atenciones en la mayoría de los hogares. Me refiero a la sala.

En un buen número de viviendas, la sala es la primera habitación a la que se tiene acceso. Esto implica que es la primera impresión de nuestro hogar que damos a las visitas y también el primer espacio que nos recibe después de un largo día de trabajo. Por ello hacemos todo lo posible por mantenerla limpia, ordenada y con un estilo agradable.

Si la sala es una de las habitaciones más importantes de casa, el mueble más apreciado de ese espacio y, por tanto, el consentido del hogar, es el sofá. Quizá nunca te hayas detenido a pensar en lo importante que ese mueble es para ti; pero seguramente tienes muchos recuerdos entrañables de reuniones familiares, fiestas con amigos, tardes de películas y hasta una que otra noche en la que por buenas o malas razones tuviste que dormir en la sala. Pues bien, parte del crédito de esos momentos memorables se lo lleva el sofá.

Si estás por cambiar el mobiliario de tu sala o tienes una mudanza en puerta y necesitas muebles nuevos, las siguientes recomendaciones te ayudarán a que el sofá sea, efectivamente, tu mueble predilecto.

Toma medidas

Antes de recorrer tiendas de sofás –lo cual puede ser una experiencia muy divertida si vas bien preparado-, examina tu sala y ubica el lugar donde quieres colocar el mueble. Si el espacio es pequeño, lo mejor es que vaya pegado a una pared, mientras que si la estancia es grande, puedes colocar el sofá en medio de la misma, para dividir el espacio. Una vez que tengas la ubicación perfecta, toma medidas tanto de ese espacio, como de las puertas o pasillos por donde tenga que pasar el mueble para llegar a su lugar. Parece tonto, pero hay quien termina con muebles fabulosos, que no consigue meter a la casa. No elijas un sofá cuyas medidas sean justo las del espacio del que dispones, porque además de que estará apretado, corres el riesgo de que se rasgue o maltrate durante la colocación.

Considera el uso y a los usuarios

Sí, obviamente un sofá es para sentarse, o acostarse, en algunas situaciones. Pero además de sentarnos, hacemos otras cosas, como leer, ver la tele, jugar videojuegos, tomar una bebida o refrigerio. Todo esto conduce a que le demos un uso más o menos rudo al sillón y también lo expone a posibles desastres, como derrames de líquidos o comida, golpes o marcas de calzado.

Esto nos lleva al segundo punto, los habitantes de la casa y potenciales usuarios del sofá. Si tienes niños o mascotas, debes ser cuidadoso al elegir los materiales y buscar aquellos que sean resistentes a manchas, rayones y rasgaduras; por suerte, la tecnología ha avanzado lo suficiente como para tener materiales que se limpian con sólo pasar un trapo húmedo y que aguantan hasta los colmillos o garras más afilados.

Sal a probar

Ya que tienes claro el tamaño, el estilo y el tipo de materiales de tu sofá ideal, ¡corre a las tiendas y pruébalos todos! Desde el punto de vista de la ergonomía, hay varias cosas que debes tomar en cuenta; las piernas deben formar un ángulo de 90 grados con el asiento y los pies deben apoyarse perfectamente en el piso; el área que da soporte a los riñones debe ser la más suave; y por más que pueda parecer cómodo al principio, evita esos sofás tan mullidos que te hundes en ellos, pues a la larga, esto será perjudicial para tu espalda.

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