Cosas extrañas

Desde hace tiempo, nuestro vecino lleva quejándose de que en su casa suceden cosas muy extrañas, cosas que en conjunto le están causando muchos problemas, problemas que poco a poco se van juntando y se están convirtiendo en situaciones  muy pesadas.

Mi vecino ha sido lo suficientemente ingenuo para contarles a todos los vecinos y a muchos de sus conocidos, tanto en ocasiones sociales como en su trabajo, haciéndose fama de loco y de persona extraña, algo que por supuesto yo no pienso, ya que sé muy bien a lo que se refiere.

Desde hace tiempo, le he dicho que deje de contar sus historias terroríficas de su casa, ya que aunque la mayoría de las personas no crean en esos asuntos, les causa un muy mal sabor de boca por razones que ellos no conocen; sin embargo, son obvias.

Siempre que hablo con mi vecino me promete que ya no va a compartir sus experiencias, una promesa que siempre termina por romper, pero que yo siempre termino por creer que no lo hará; esto se ha convertido en algo cotidiano que no creo que cambie, hasta que las cosas tomen ese giro que pueden tomar y que hay que evitar a toda costa.

Nuestro vecino poco a poco ha tenido situaciones adversas muy extrañas en los últimos años desde que llego a aquella casa y parece estar acostumbrándose a ellas, algo que por experiencia sé que es sumamente peligroso y nunca hay que hacer.

Sin embargo, aunque se está acostumbrando a aquellos extraños contratiempos, sigue contando estas historias como si fueran algún tipo de broma seria, sin saber en realidad la verdadera seriedad que conllevan como consecuencia este tipo de situaciones, algo que para estas alturas del partido ya debería de saber.

Sin embargo, aunque muchas veces no lo sintamos, el orgullo humano cosechado en las cuevas de la soberbia, cuevas que existen dentro de lo más profundo de todos los humanos y que solo pueden ser tapadas por trabajo diario en su destrucción, de lo contrario siempre terminan por tomar control de nosotros.

Aunque mi vecino no lo sepa, la razón por la que nada más habla y no hace nada al respecto está sustentada enteramente en la arrogancia y en el pensar que nada severo ha de pasarle, sin saber que ese mecanismo de pensamiento, cuando uno se enfrenta a situaciones de este tipo es el primer clavo en su propio ataúd, donde siempre acaba uno enterrado y no puede escapar.

Estas situaciones paranormales actúan en la vida de los seres humanos, quienes habitan en algún lugar donde éstas se encuentren, como pantanos invisibles que poco a poco jalan a los individuos a profundidades peligrosas, de las cuales llega un momento en el cual el salir se convierte en un sueño lejano  para después sumergirse en el olvido.

Cuando hay síntomas de este tipo de cuestiones  en algún lugar, lo mejor es salir de ahí cuando aún se puede y antes de que sea demasiado tarde. Yo le recomendé que contacte cuanto antes a una compañía de leasing en México y  busque opciones para rentar una nueva casa.

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