Pequeños cambios que impactan mi día a día

Desde que inició este año 2016, la Ciudad de México se ha vuelto un tanto más complicada en cuanto a su movilidad.

Ya sea en auto o en transporte público, el moverse de un lugar a otro es un suplicio que requiere dedicarle mucho tiempo de nuestro día a día.tiempo trasladosEn mi caso, de mi casa al trabajo hago en promedio dos horas de ida y dos horas de regreso. Sí, cuatro horas destinadas únicamente a transportarme de un lugar a otro en medio de un río de gente.

Claro, esto en un día normal, sin complicaciones; porque si le ponemos lluvia, un accidente o una manifestación… qué te puedo decir.

Generalmente, para ahorrar un poco de tiempo procuro salir temprano, al menos esto me ayuda a irme un buen rato sentado.

Al regresar a casa, lo que quiero después de una larga jornada de trabajo y de traslado es bañarme, cenar y descansar largo y tendido.

Lo que me está dejando esta rutina es un cúmulo de desgaste durante la semana, ya que el estrés, la contaminación, el largo camino y el poco descanso nocturno son una muy mala combinación.

colchonAdemás noté que el llegar a cenar y después dormir tampoco es lo mejor y la gota que derramó el vaso fue mi colchón, ya que se encuentra en muy mal estado.

En fin… Le he dado vueltas para ver qué puedo hacer y conseguir disminuir este cansancio y obtener un mejor rendimiento.

Lo primero de la lista ha sido comprar un buen colchón, por lo que busqué por internet algunas alternativas sobre la venta de colchones ortopédicos, desde lugares y precios, solo para llegar a comprarlo o incluso si lo hago por vía internet, qué mejor.

La cuestión en este punto es que mi esposa quiere “sentir” la comodidad de lo que vamos a comprar, así que no podré realizar la compra por este medio. Lo bueno es que al existir salas de exhibición especiales para estos casos, al menos sabremos lo que compraremos.

Los siguientes puntos fueron el tema de la cena y el hecho de que no hago ningún tipo de actividad física en sí. Esto se complica un poco, así que comencé con algunas pruebas.

Cerca de mi trabajo hay un club deportivo y dentro de las actividades tienen natación. Lo que hice fue que al salir de mi trabajo, en lugar de meterme al río de gente me fui a nadar. Después ceno ahí mismo (por supuesto me he llevado un lunch adicional para que no se incrementen los gastos).

Ha pasado un mes de llevar esta nueva rutina y he notado grandes avances, junto a una enorme mejoría, por ejemplo:

  • Llego a casa más relajado y con ánimo de saludar a la familia
  • Es curioso saber que en lugar de meterme al tráfico en plena hora pico, aprovecho ese tiempo para hacer ejercicio y cenar. Pensé que al salir más tarde del club llegaría a su vez muy tarde a casa. Mi sorpresa fue grande, puesto que estoy llegando a casa casi a la misma hora de costumbre. Solo que la diferencia es sustancial: paso menos tiempo en el tráfico, he hecho ejercicio y evito cenar justo antes de dormir
  • El hecho de hacer ejercicio ha originado que tenga un sueño mucho más profundo, aunado a que ahora duermo en un colchón mucho más confortable también.
  • También ajusté mi horario de irme a dormir y levantarme. Son horarios que busqué respetarlos y esto también ha ayudado.

Pues bien, hay cosas que no podemos cambiar tan drásticamente, como el hecho de que haya menos autos o gente en la ciudad, pero haciendo pequeños ajustes personales podemos impactar nuestro día a día.

Si bien aún paso varias horas en el tráfico, he hecho que ahora tengan mayor calidad, ya que en lugar de solo ver a mi alrededor, también estoy tomando un curso en audio. Al menos me ilustro mientras viajo.

Y tú, ¿qué haces para sentirte mejor ante lo que vivimos en esta megaciudad de México?

El granito es ¿piedra o roca?

¿Te ha tocado tener una plática con un ingeniero civil? ¿Sí? ¿Cómo te fue cuando te diriges a la roca como piedra?

Bueno, a mí me tocó toda una disertación de la roca comenzando desde la creación de la tierra.

rocasSí, tenemos un amigo ingeniero civil apasionado por su carrera, que además tienen el don de hablar sin parar una vez que tocamos un punto que sabemos es de su área.

En esa ocasión, le llamé piedra a una colección de rocas que tiene en el corredor de su casa y ¡santo sacrilegio! Creo que se le pararon los pelos.

La cuestión es que hay cierto sector del gremio de los ingenieros civiles a quienes no agrada mucho la cuestión de llamarles piedras a las rocas.

Como les decía, durante un largo rato nos explicó el por qué no eran piedras las de su preciada colección.

Por otro lado, existe en el mundo de la Geología una “supuesta regla de oro”, expresada por alguien en algún momento, que dice “piedra es mala palabra, los geólogos decimos roca”.

Investigando un poco después en casa, dado que este incidente me hizo reflexionar sobre el tema, encontré lo siguiente sobre piedra, mineral y roca.

Analizando un poco la palabra mineral, se entiende que es una sustancia que tiene un origen inorgánico. El mineral tiene una composición química aproximadamente constante y propiedades físicas homogéneas.

cristalinoPara aquellos que estudian a profundidad, saben con mucha exactitud que para unas muy raras excepciones, el mineral se encuentra en estado sólido y tiene estructura cristalina.

Sobre este punto, el ser un mineral cristalino, hay también un subtema o submundo que disertan sobre el tema.

Pasemos ahora al tema de la roca. La roca, observándola bajo microscopio, es una mezcla de minerales, de ahí que, según las proporciones y el o los tipos de minerales, la roca presentará una composición química.

Aquí pongo la acotación que dicha composición es variable y debe ser calculada a través de métodos complejos.

Aun cuando tenemos una variedad de minerales presentes en diversas rocas, las hay aquellas que son mono mineral, es decir, que tienen un solo mineral presente, como la roca caliza que está compuesta por calcita.

Nuevamente en este punto es una base teórica, ya que en la práctica se encuentran las rocas con ciertos grados de impurezas, alteraciones e inclusiones.

Ahora pasemos al temido caso de la piedra.

¿Sabías que el término piedra se deriva del vocablo latino “petra” (piedra o roca) y que a su vez procede del griego πέτρος (que se puede leer como “petros”) y se traduce como piedra?

Lo interesante de este caso es que el término “piedra” es mucho más antiguo que el término “roca”.

Esto porque resulta que “roca” es una derivación de la palabra “rocca”, la cual tiene sus primeras apariciones en el siglo VIII, procedente del latín vulgar, y se cree fue tomada de un lenguaje celta.

De ahí derivó al francés como “roche” y al inglés como “rock”, pasando posteriormente a los libros de ciencia.

rocaComo podemos observar, el término roca se usa de forma muy estricta, de acuerdo a lo que te mencioné. En cuanto al término piedra, bien se puede aplicar algunas veces a rocas y otras veces a minerales y por lo general se usa en términos compuestos.

De ahí que podemos encontrar piedras como las biseladas o piedras facetadas, la piedra pómez o pumita, las piedras ornamentales. O aquellas que proceden de minerales, como son las piedras preciosas. Y más específicamente a lo que llamamos “piedra lunar o piedra de luna” o la “piedra de sol”.

Después de leer esto, volteo a ver el granito para pisos y me pregunto, ¿qué es? ¿piedra o roca?

Las apps que ponen lo “smart” en tu “phone”

Esa tarde, llegué más entusiasmada que otras veces a la cafetería donde siempre nos reunimos. Sabía que mis amigas notarían el cambio, porque ellas se fijan en cada detalle. Sobre todo Lily; no es posible que te salga una cana, pierdas (o ganes) unos gramos, o estrenes aretes sin que ella lo note.

Ya estaban en nuestra mesa cuando entré, así que me acerqué a tomar mi lugar habitual. Acomodé mis cosas, pedí mi bebida y, como ya es común en nuestros tiempos, saqué mi teléfono y lo puse con desinterés sobre la mesa. De inmediato notaron que estaba estrenando. “¡Vaya! Si traes teléfono nuevo” –asentí tranquilamente. “¿Cuándo lo compraste y dónde?” –aproveché para recomendarles cyber puerta. Pero Lily no se aguantó las ganas y después de preguntarme si lo podía “ver”, es decir, manipularlo, tomó el dispositivo sin esperar respuesta.

Después de examinar un poco el diseño, elogiar mi buen gusto en cuanto a la funda y deslizar los dedos por la pantalla, lo devolvió cuidadosamente a su lugar y con desenfado me dijo: “Está muy padre, pero… ¡casi no tienes apps!”. Las demás agregaron comentarios del tipo “Sí, está de lujo”, “Se ve muy bien”, “Ya le irás descargando lo que te guste”. Y ahí quedó el tema.

Confieso que me desanimó un poco esa reacción. Yo quería que notaran que al fin me puse a la vanguardia tecnológica y actualicé mi celular, pero resulta que con el equipo no basta. Es preciso que tenga cuanto más sea posible de esos dichosos programitas que tanto nos facilitan la vida.

No obstante, al pesar un poco las cosas no pude más que dar la razón a mi amiga. Hoy en día, un celular es mucho más que un aparato para enviar mensajes y hacer llamadas; es un auténtico centro de operaciones, desde el cual nos conectamos con el trabajo, el banco, las tiendas en línea, la información que nos interesa y las actividades que disfrutamos. Y para llevar a cabo ésas y otras muy variadas tareas, las apps son básicas. Podríamos decir que ellas son las que ponen lo smart en cualquier phone.

Comencé a investigar cuáles son las aplicaciones más útiles, interesantes o actuales que podía descargar y me encontré con un estudio del Global Web Index acerca de las aplicaciones más usadas en el mundo. Les comparto el top 5, para que no les pase lo que a mí y presuman su celular sólo hasta que las tengan instaladas.

apps-viajes

  1. Google Maps

Esta app ya no es exclusiva de viajeros que quieran orientarse en una ciudad desconocida. La usamos todos, ya sea para encontrar el nuevo departamento del amigo o el lugar donde tendremos la reunión de trabajo. Con 523 millones de descargas, los mapas digitales de Google encabezan la lista.

  1. Facebook

Hay quienes no imaginan su vida social sin esta red, así que se comprende su importancia en el terreno de las apps. Más de 420 millones de dispositivos móviles en uso cuentan con la app de Facebook.

  1. YouTube

¿Qué hacer mientras viajas en el transporte público, esperas a que llegue tu cita o tomas un breve descanso en el trabajo? Pues, ver un video. Y hoy por hoy, el líder en streaming sigue siendo YouTube. Su app para móviles registra cerca de 400 millones de descargas.

  1. Google+

Este resultado me sorprendió, porque la red social de Google no es una de las más populares, al menos no en México. Puede ser que en algunos casos llegue por default, al instalar otras aplicaciones del rey de las búsquedas. Si ya se tiene, vale la pena probarla y ver cómo se puede aprovechar.

  1. Wixin/Wechat

¿No les suena? Es normal, porque difícilmente podríamos usarla en nuestro continente. Se trata del equivalente chino al WhatsApp y si consideramos que fue diseñada para una de las naciones más pobladas del planeta, entenderemos que la tengan 27% de los smartphones que hay en el mundo.

Siguen en la lista aplicaciones como Twitter, Skype, Facebook Messenger, WhatsApp e Instagram. Y si se ponen a explorar en las tiendas de apps, encontrarán muchas más. ¡A descargar se ha dicho!

Viviendo de una forma diferente

La versatilidad de internet es increíble y cada día surgen nuevas formas de utilizarlo. Muchas de las actividades que nos requerían ir a algún lugar y hacer un trámite ahora ya son cosa del pasado.

Lo primero que recuerdo son las operaciones bancarias. La primera vez que realicé una transacción mediante el portal de un banco, recuerdo que sentí una gran desconfianza, como cuando hice alguna vez un depósito a una tarjeta de crédito en un cajero automático.transacciones bancarias

¿Sí se hará correctamente? ¿no habré pagado a otro lado? ¿estará alguien espiando y se robará mi contraseña?

Todas estas preguntas surgen precisamente cuando estamos cambiando un hábito arraigado de ir al banco, perder horas en una fila, pagar y salir con la tranquilidad de que todo estaba en orden.

Esos hábitos son difíciles de cambiar.

depositos bancariosRecuerdo que hace algunos años viví un tiempo en la ciudad de Cancún y era raro que alguien aceptara recibir un depósito a través de banca electrónica; eso que la ciudad es cosmopolita y “debería” estar más familiarizada con ello.

Un poco después, se pusieron de moda las “domiciliaciones” (siempre me he preguntado a quién se le ocurrió el nombre), que consistieron en programar los pagos de servicios como el teléfono o el servicio de cable, para que se realizara de forma automática en una cierta fecha.

A partir de esa transición, que duró entre uno y dos años, nos familiarizamos con ese mecanismo de realizar pagos de forma electrónica.

Después de eso, el fenómeno que nos educó para hacer compras por internet y que propició el resurgimiento de Correos de México fue Amazon.

Para los que gustamos de la lectura o que adquirimos libros para actualizarnos profesionalmente, fue algo sensacional.

Seleccionar el libro, confirmar la compra y esperar unos cuantos días fue algo maravilloso, considerando los tiempos de entrega que tenía todo servicio en nuestro país en ese entonces.

Posteriormente, comprar los boletos de conciertos, obras de teatro y otros eventos a través de internet, se volvió algo muy común.

A la par de las transacciones electrónicas, la comunicación entre la gente se comenzaron a dar con el correo electrónico y posteriormente los servicios de mensajería, como el Yahoo Messenger, ICQ o Microsoft Messenger.

mensajeria instantaneaDurante varios años, estos servicios de mensajería fueron formando pequeños grupos de amigos y algunos de ellos compartiendo intereses en común.

En ese punto es donde los teléfonos móviles se agregaron a internet y las comunicaciones dieron otro giro, porque para esas fechas, también surgieron las redes sociales y entonces la foto estaba completa: movilidad y redes sociales.

Todos incorporándose a la vida diaria de todos y apenas dos décadas después estamos completamente inmersos en el mundo de las redes sociales.

Las empresas también se sumaron a su identidad en internet, primero creando sus páginas, en donde se daba información general acerca de la empresa y la forma de ponerse en contacto con ella.

Posteriormente, los portales evolucionaron hasta convertirse en tiendas virtuales, que permitieron tener “abierto las 24 horas” el negocio, realizar pagos por diversos medios e incluso controlar las formas de envío.

Recientemente se inició el pago mediante los celulares, lo cual puede hacer a un lado a las tarjetas de crédito y débito, lo que seguramente será parte del siguiente episodio que nos tocará ver.